miércoles, 9 de noviembre de 2016

TODO VAN DER WEYDEN

Pintor flamenco de mediados del siglo XV, destacado por el carácter innovador de sus composiciones religiosas dentro de la pintura de su época. Nació en Tournai, y su verdadero nombre era Roger de la Pasture (apellido que al traducirse al flamenco se convierte en Weyden). Su primera formación la realiza en el taller de Robert Campin en su ciudad natal hacia el año 1427, y obtiene la maestría en 1432. En 1435 es el pintor oficial de la ciudad de Brujas, donde residió el resto de su vida. Sus numerosas obras —fundamentalmente religiosas como retablos, aunque también cultivó el retrato— carecen de firma y datación por lo que la cronología de su carrera se ha realizado sobre análisis estilísticos. Las pinturas de Van der Weyden, como las de otros pintores flamencos contemporáneos (especialmente las de Jan van Eyck), destacan por su detallada minuciosidad en la representación de los asuntos tratados, pues el autor atiende con la misma precisión desde el tema principal hasta el más mínimo detalle secundario o anecdótico que aparece en la obra. En su caso, se percibe en muchas de sus obras el interés por centrar la atención en la figura humana, motivo principal de la composición, a la que se subordinan el resto de elementos secundarios. Analiza de forma cuidadosa los diversos estados de ánimo de los personajes, y capta sus sentimientos y reproduce fielmente las distintas calidades de las telas y los plegados, al tiempo que modela sus personajes por medio de la luz y el color. Sus primeras obras, anteriores a 1430, presentan escenas de la vida de la Virgen, como La Anunciación (c. 1425, Museo del Prado, Madrid). Estas obras denotan cierto influjo de su maestro, Campin, pero están imbuidas de una mayor intensidad dramática y emocional, otro de los rasgos que caracterizan su producción. Las obras de madurez de Van der Weyden, realizadas entre 1430 y 1450, muestran un creciente interés por el tema de la Pasión de Cristo. Se distinguen por sus colores fríos, el movimiento rítmico de las líneas, a veces diagonales o curvilíneas, la elegancia en los gestos de las figuras, y un sentimiento religioso trágico que alcanza su apogeo en las tres versiones de la Piedad (c. 1440, una de ellas en el Museo del Prado, Madrid). Van der Weyden introdujo importantes innovaciones que influyen en la siguiente generación de artistas primitivos flamencos, como la perfecta composición de grupos de personajes que realiza en El descendimiento de la cruz (1435, Museo del Prado); marcos arquitectónicos en grisalla que definen el espacio de la escena, como en Llanto sobre el cuerpo de Cristo (capilla Real de Granada, España), y el mecanismo de colocar en el primer plano del cuadro una figura de espaldas, creando un espacio cerrado y unificado, como en Los desposorios de la Virgen (Museo del Prado). Con posterioridad a 1450, tras un viaje a Italia, donde Van der Weyden entró en contacto con la pintura del renacimiento italiano, su obra se hace más suave, de un realismo más idealizado y sentimental, particularmente en la Adoración de los Magos (Alte Pinakothek, Munich) o La Virgen con el Niño (Museo del Prado). Fue uno de los pintores más influyentes del siglo XV europeo, no sólo en los Países Bajos, sino también en España, Italia, Francia y Alemania, países que encargaron o recopilaron algunas de sus obras.





Calvario, óleo sobre tabla, Monasterio de El Escorial.
Comprado por Felipe II a la cartuja de Scheut, próxima a Anderlecht, se instaló provisionalmente en al palacio de Valsaín. En 1574 se describe en el inventario de la primera entrega de obras artísticas al monasterio: «Una tabla grande en que está pintado Christo nuestro Señor en la Cruz, con Nuestra Señora y Sant Juan, de mano de masse Rugier».4 Procedente de la cartuja de Scheut, estuvo instalado en la capilla del palacio de Valsaín, de donde pasó en 1574 al Monasterio de El Escorial, quedando en Valsaín una copia hecha por Navarrete el Mudo.




Posible autorretrato de Van der Weyden, detalle del tapiz de las justicias de Trajano y Herkenbald, Berna, Musée d'histoire de Berne.

 
El Descendimiento, óleo sobre tabla, 220 x 262 cm, Madrid, Museo del Prado.
Fué pintado con anterioridad al año 1443, probablemente hacia 1435.
Van der Weyden, consiguió en un espacio limitado que todas las figuras se distribuyen en un primer plano, yuxtapuestas pero procurando que ninguna oculte a las demás



 

El Descendimiento
Es considerada la obra maestra del pintor flamenco Rogier van der Weyden.
Este cuadro es la sección central de un tríptico pintado por Rogier van der Weyden como encargo de la guilda o gremio de los ballesteros de Lovaina, para la capilla de Onze Lieve Vrouw van Ginderbuiten (Nuestra Señora Extramuros). En honor a dicho gremio, el artista incluyó diminutas ballestas en los ángulos de la composición.



 El Descendimiento, detalle de la figura de Jesús. 
Tal como se describe en los Evangelios, José de Arimatea envuelve el cuerpo de Cristo en un paño blanco del lino, impregnado de sustancias aromáticas. Aparece un anciano de barba blanca identificado como Nicodemo. José de Arimatea y Nicodemo sostienen el cuerpo exánime de Cristo con la expresión de consternación a que obliga el fenómeno de la muerte..

 
El Descendimiento detalle del rostro de Cristo
En la iglesia de Lovaina estuvo El Descendimiento durante más de cien años. La regente de los Países Bajos María de Hungría, reputada coleccionista y hermana de Carlos V, llegó a un acuerdo de canje con los responsables del templo: obtuvo la pintura original a cambio de un órgano valorado en 1500 florines y una réplica del Descendimiento pintada por Michel Coxcie.


 

El Descendimiento
María completamente desfallecida por el dolor, esta siando sujetada por San Juan y una de las santas mujeres
Durante un tiempo estuvo en la capilla del Pardo en las proximidades de Madrid. Tanto le gustaba al rey este cuadro que en 1567 encargó a Coxcie de nuevo una réplica. Esta debía quedarse en el Pardo, mientras que el original se llevaría a decorar el Monasterio de El Escorial. Hoy en día, esta copia de Coxcie se encuentra en el monasterio de El Escorial.
 
 
El Descendimiento
La vestimenta de los personajes sirve como símbolo de su clase social. Ninguna de ellas permitía representar las calidades de los objetos y de las telas como la pintura al óleo. De esa manera, Van der Weyden en esta pintura se explaya, en la concreción de las calidades y dependiendo de la clase social del personaje selecciona visón, seda, brocados, raso de azul, lapislázuli para la Virgen.


 
El Descendimiento
Detalle de San Juan con dos de las Santas Mujeres.


 
El Descendimiento
Rogier van der Weyden encaja a las figuras en un espacio apaisado, en forma de urna. El fondo es liso, de color dorado, semejando un tablero; de este modo, las figuras parecen esculturas policromadas. Tradicionalmente, los retablos escultóricos eran más costosos y cotizados que los pintados; se puede decir que el artista recreó con trucos ópticos un grupo escultórico que hubiese resultado mucho más caro.


  
 El Descendimiento
Hay dos parejas de figuras que se representan paralelamente: María Magdalena y Juan en los extremos englobando el grupo en una especie de paréntesis, y la Virgen María y su hijo Jesucristo en el centro. Al lado derecho, María Magdalena se dobla, consternada por la muerte de Cristo. Es la figura más lograda de todo el cuadro en cuanto a la expresión del dolor.


 
El Descendimiento
María Magdalena
Considerada como la mejor figura representada en el cuadro




El Descendimiento
Una de las Santas Mujeres, que podía ser María Salomé,madre de los Zebedeos; Santiago y Juan , aunque según que Evangelio, tambien podía tratarse de María la de Cleofás.




El Descendimiento
Otra de las Tres Marías.
Al estallar la guerra civil española en 1936 el gobierno republicano decidió trasladar la pintura por razones de seguridad desde el monasterio del Escorial al Museo del Prado, y ante los bombardeos sobre Madrid, fue llevada temporalmente a Ginebra, junto con las obras maestras del museo. Terminada la guerra, regresó a España en 1939


 
El Descendimiento
Detalle de la anterior imagen


 
San Lucas dibujando a la Virgen, óleo sobre tabla, 137 x 110 cm, Boston, Museum of Fine Arts.
Pintada hacia 1440, la composición muestra claras influencias de la Virgen del canciller Rolin de Jan van Eyck de quien, según escribía en 1456 Bartolomeo Facio, habría sido discípulo Van der Weyden, aunque ningún documento lo confirme.


 


La Virgen con el Niño, llamada la Madonna Durán, óleo sobre tabla de roble, 100 x 52 cm, Madrid, Museo del Prado. Composición bien conocida en Castilla ya en el siglo XV, como demuestran las numerosas copias y réplicas existentes. Llamada también Madonna en rojo o Madonna Durán por el nombre de su antiguo propietario. Ingresó en el museo en 1931
 




La Virgen con el Niño entronizados-Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid Obra primeriza, emparentada con el San Jorge y el dragón de Washington D.C., de técnica cercana a la iluminación de manuscritos por sus excepcionalmente reducidas dimensiones.
 
 
San Jorge y el dragón National Gallery of Art, Washington D.C. La composición pudiera haberse inspirado en un desaparecido San Jorge de Jan van Eyck que Alfonso V de Aragón adquirió en Brujas, del que pudiera encontrarse un reflejo en la tabla homónima de Pedro Nisart del Museo Diocesano de Palma de Mallorca.
 
 

Crucifixión Gemäldegalerie, Berlín
La inscripción que parte de la boca de la Virgen, tomada del tratado De laudibus beatae Virginis del cartujo Oglerius de Locedio, pero aquí atribuido a Bernardo de Claraval, es una muestra del «Planctus Mariae» popularizado en torno al siglo XIV. Aunque habitualmente relacionada con el Maestro de Flemalle o para Erwin Panofsky, al contrario, con algún seguidor de Van der Weyden




Tríptico de la Anunciación Desmembrado, las tablas laterales (Clérigo en oración y La Visitación, 89 x 36,5 cm cada puerta) se conservan en la Galleria Sabauda de Turín. Creación del taller para Campbell y otros. Para Panofsky, la tabla central, con elementos espaciales que recuerdan el retrato del Matrimonio Arnolfini de Jan van Eyck, junto con el San Lucas dibujando a la Virgen, por su fuerte carácter eyckiano podrían haber sido pintados en Brujas y hacia 1434-1435, al comienzo de su carrera. Musée du Louvre,




Retrato de dama En la mirada dirigida al espectador, rasgo excepcional en la producción de Van der Weyden, se ha visto una influencia de Jan Van Eyck. Alguna vez se ha tenido por retrato de Ysabiel Goffaert, esposa del pintor, aunque una copia antigua lleva una inscripción que identifica a la dama retratada con Filiberta de Saboya, duquesa de Nemours, nacida en 1498.Gemäldegalerie de Berlín



San Lucas dibujando a la Virgen
Tabla también conocida como la Madonna di Lucca, de la que se conocen al menos tres réplicas de taller. En la composición general y en el fondo de paisaje se advierten con facilidad las deudas contraídas con la Virgen del canciller Rolin de Jan van Eyck. Una copia antigua de la cabeza del evangelista guarda el Monasterio de las Descalzas Reales de Madrid, en el llamado Salón de pintura Museum of Fine Arts de Boston




Composición próxima a la Visitación de Turín, estuvo atribuida a Hans Memling en el siglo XIX, cuando se hallaba en posesión de Maximilian Speck von Sternburg. Una réplica algo simplificada se conserva en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, donde se atribuye a Marcellus Coffermans. Museum der bildenden Künste, Leipzig



«Tríptico Abbeg» El escudo de la vidriera en la tabla del donante se ha identificado como perteneciente a la familia de banqueros piamonteses De Villa, con negocios en el ducado de Borgoña, quienes lo habrían encargado para la iglesia de San Jorge de Chieri, Algunas cabezas se pintaron sobre planchas de estaño recortadas y pegadas sobre la preparación. Excepto estas cabezas, el estado de conservación general es bueno. Koninklijk Museum voor Schone Kunsten, Amberes




Tríptico de los siete sacramentos. Museo Real de Bellas Artes de Amberes, en Bélgica.

Rogier van der Weyden describe en su tríptico los siete sacramentos de la Iglesia católica. En el panel de la izquierda se encuentran el bautismo, la confirmación y la confesión. El panel del centro está dominado por una escena de Crucifixión, posiblemente la única contribución original de Rogier a esta pintura, ya que las demás partes fueron ejecutados por su taller. Debajo de la cruz se encuentran, a un lado, el apóstol san Juan sosteniendo a la Virgen María desfallecida en sus brazos. A la derecha de esta tabla central se encuentran las dos afligidas Marías: María Magdalena y María Salomé. En el fondo de esta tabla central se puede ver el sacramento de la Eucaristía. El orden sacerdotal, el matrimonio y la extremaunción se muestran en el ala derecha.




Altar de Nuestra Señora o Tríptico de Miraflores, donado por el rey Juan II de Castilla en 1445 a la Cartuja de Miraflores, de donde fue robado por el general Jean Barthélemy Darmagnac durante la invasión napoleónica. Óleo sobre tabla, 71 x 43 cm cada panel, Berlín, Gemäldegalerie.



Tríptico de la Crucifixión Kunsthistorisches Museum, Viena
Las tres tablas comparten el mismo paisaje de fondo al que, quizá por primera vez en la historia del arte, se integran en la tabla central las figuras de los donantes asistiendo en el mismo plano de realidad en que lo hacen los santos al drama sagrado: el Planctus Mariae o llanto de María. Una réplica de la tabla central, en la que los donantes han sido sustituidos por tres santas, se conserva en el Museo del Prado con atribución a un Maestro de la Leyenda de Santa Catalina




María Magdalena leyendo
National Gallery, Londres Fragmento de una obra mayor perdida, presumiblemente una Sacra Conversazione, a la que también habrían pertenecido los bustos de san José y de santa Catalina de Alejandría de Lisboa.





Santa Catalina de Alejandría Museo Calouste Gulbenkian, Lisboa
Fragmentos de una obra perdida a la que también habría pertenecido la Magdalena leyendo de Londres.
 
 
Tríptico de la Epifanía («Tríptico Bladelin») Gemäldegalerie, Berlín
La identificación del castillo de la tabla central con el castillo de Middelburg, conocido gracias a un dibujo de Sanderus, llevó a reconocer en el donante a Pieter Bladelin, natural en Brujas, tesorero general de la Orden del Toisón de Oro al servicio de Felipe el Bueno y fundador de un señorío en la pequeña villa flamenca, en la que se ha localizado una copia del tríptico hecha en el siglo XVII
El motivo central del Nacimiento de Cristo se completa en las puertas laterales con el doble anuncio del Adviento: el de la sibila Tiburtina mostrando al emperador Augusto la aparición de la Virgen con el Niño y el de la visión de los tres Reyes Magos, conforme a la Leyenda dorada de Santiago de la Vorágine.
 
 
Políptico del Juicio Final Llamado también Altar de Beaune, Musée de l'Hôtel-Dieu, Beaune
Lo forman quince paneles diferentes, algunos pasados a lienzo. La atribución a Van der Weyden es del siglo XIX, habiendo estado atribuido con anterioridad a Jan van Eyck. La propia complejidad de la obra y quizá la premura de la ejecución hace que se adviertan diferencias en ella, apreciándose una amplia intervención del taller en algunas zonas, especialmente en las figuras de los salvados y en los postigos externos, con las llamadas grisallas y los retratos de los donantes, singularmente mal dibujados.
 
 
 
Políptico del Juicio Final (cerrado) Puertas exteriores del Políptico del Juicio Final: la Anunciación y santos Sebastián y Antonio Abad con los retratos de los donantes, el canciller Rolin, fundador de la institución benéfica, y su esposa, Guigone de Salins, probablemente ejecutados por el taller. 
 
 
Santas Margarita y Apolonia Gemäldegalerie, Berlín Tabla lateral y único resto de un «retablo de Nuestra Señora en la tabla central y los dos san Juanes en una tabla lateral y santa Apolonia y santa Margarita en la otra» que fue propiedad de Mencía de Mendoza, condesa de Nassau. Obra del taller de Rogier van der Weyden para Lorne Campbell



Tríptico de Jean Braque Musée du Louvre, París Cristo entre su Madre y Juan el Evangelista en la tabla central, con el Bautista y la Magdalena en las laterales.
A su muerte, en 1497, Catalina legó el tríptico a su nieto Jehan Villain, aunque al describir la obra en su testamento no mencionaba al autor, que la crítica posterior ha considerado de forma casi unánime obra indudable de Van der Weyden.


 
El pequeño tríptico fue encargado probablemente por Catalina de Brabante en recuerdo de su esposo, Jean Braque de Tournai, muerto en 1452, según puede deducirse del memento mori pintado en los reversos de los paneles laterales, con los escudos de los Braque y de Brabante

 

Tríptico de la Adoración de los Reyes Magos Alte Pinakothek, Múnich
También conocido como Altar Columba por su procedencia de la iglesia de Santa Columba de Colonia, donde se menciona por primera vez en un inventario de 1801. Inicialmente considerado obra de Jan van Eyck, fue Passavant quien en 1841 atribuyó el tríptico a Van der Weyden. Como en el políptico del Juicio Final se advierte participación del taller, tanto en el dibujo preparatorio como en la ejecución última. Para algunos críticos y a la vista de la elegancia de la composición, entre esos colaboradores del maestro podría haber estado Hans Memling, quien en odo caso habría podido conocer el tríptico en el taller de Van der Weyden, tomándolo como modelo para su propio Tríptico de la Adoración de los Magos del Museo del Prado.
 
 Tríptico de la vida de Juan el Bautista Gemäldegalerie, Berlín Obra del taller para Lorne Campbell. En 1774 se encontraba en la cartuja de Santa María de las Cuevas de Sevilla, indicándose en su descripción que había sido donado por el emperador Carlos V, pero es posible que se encontrase en España anteriormente. Isabel la Católica poseía una copia de menor tamaño y Juan de Flandes su pintor de cámara, se inspiró en su tabla central para su propia versión del Bautismo de Cristo, tabla central del retablo que pintó para la cartuja de Miraflores (Colección Abelló)



Díptico de Jean Gros Virgen con el Niño



Díptico de Jean Gros
El blasón que aparece en el reverso junto con el emblema —una polea con la leyenda «Graces A Dieu» y las iniciales JG— repetido en el reverso de la tabla de la Virgen con el Niño




Díptico de Jean Gros blasón



Francesco d'Este Metropolitan Museum of Art, Nueva York
Reverso: escudo de Leonello d'Este, marqués de Ferrara (1407-1450) con una inscripción de difícil lectura que parece decir «vostre tout / francisque». Se ha interpretado por ello que el personaje retratado pudiera ser Francesco d'Este, hijo ilegítimo de Leonello, que fue enviado en 1444, a la edad de 14 o 15 años, a la corte de Felipe el Bueno, donde se educó con Carlos el Temerario.




La Virgen y el Niño con cuatro santos Städelsches Museum, Fránkfurt
También conocida como Madonna Medici, familia a la que aluden la flor de lis, los santos médicos Cosme y Damián, y los santos Pedro y Juan, en tanto patronos de Piero y Giovanni de Medici, hijos de Cosme




 La Virgen con el Niño Musée des Beaux-Arts de Caen, Caen Tabla izquierda del Díptico de Laurent Froimont.



Díptico de Laurent Froimon anverso



Díptico de Laurent Froimont Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica, Bruselas Anverso y reverso del panel derecho del llamado Díptico de Laurent Froimont. Del taller para Lorne Campbell, para quien podría tratarse de una obra del mismo seguidor que se encargó de la ejecución del retrato de la duquesa Isabel de Portugal conservado en el Paul Getty Museum de Los Ángeles, considerablemente menos dotado para el dibujo que el maestro.

 

Lamentación sobre Cristo muerto y Santo entierro Galleria degli Uffizi, Florencia
La lamentación sobre el cuerpo de Cristo muerto combinada con el motivo del Santo Entierro es tema inusual en la pintura flamenca, que Van der Weyden podría haber tomado de una pequeña Lamentación de Fra Angelico ahora en la Alte Pinakothek de Múnich, aunque estilísticamente son obras muy diferentes. La tabla aparece mencionada al menos desde 1492 en la capilla del Palacio Careggi, pero los inventarios en que se menciona no recogen el nombre del autor y podría tratarse de la misma tavola Careggi citada por Giorgio Vasari con atribución a Hans Memling. Del taller para Lorne Campbell que identifica a tres colaboradores principales, de los que uno sería el que llama Maestro de la Lamentación de los Uffizi, autor también del Calvario de Filadelfia
 
 
Díptico del Calvario Philadelphia Museum of Art, Filadelfia Obra del taller de Rogier van der Weyden para Lorne Campbell, que asigna las tablas al que llama Maestro de la Lamentación de los Uffizi; caras exteriores de un retablo esculpido conservadas en España hasta 1867 colecciones de José Madrazo y del marqués de Salamanca—, cuyos anversos, separados en el siglo XIX aserrando el panel, fueron una Anunciación, conservada en el Musée des Beaux-Arts de Dijon, y una Aparición de Cristo resucitado a la Virgen, propiedad de la National Gallery de Washington, procedentes también de la colección de José Madrazo y atribuidas alguna vez a Vrancke van der Stockt —el Maestro de la Redención del Prado— o a algún seguidor de Van der Weyden.
 
 
Rogier van der Weyden (Rogero Bruxelensis), grabado de Cornelis Cort para la obra de Dominicus Lampsonius
 
 
 




 Fuentes: 

 http://www.epdlp.com/pintor.php?id=2777 https://commons.wikimedia.org 

/wiki/Category:Paintings_by_Rogier_van_der_Weyden http://www.patrimonionacional.es

/colecciones-reales/categorias/detalles/8424/El%20Calvario/342 https://www.museodelprado.es

/coleccion/obra-de-arte/el-descendimiento/856d822a-dd22-4425-bebd-920a1d416aa7