viernes, 27 de enero de 2017

LOS CIMBORRIOS DEL DUERO O CASTELLANO-LEONESES



EL CIMBORRIO

El cimborrio (del latín ciborĭum, a su vez del griego kibṓrion fruto del nenúfar, copa de forma semejante a la de este fruto) es un elemento arquitectónico en forma de torre erigido sobre el crucero de una iglesia, que permite iluminar y ventilar el interior.

La misma definición que da la DRAE de cimborrio, no ayuda ya que dice: Cuerpo cilíndrico que sirve de base a la cúpula y descansa inmediatamente sobre los arcos torales  no ayuda, ya que claramente lo confunde con el tambor, que define bien : Pared vertical redonda o poligonal, generalmente con ventanas, que sostiene una cúpula.

En los templos con planta de cruz, esto es en los que existe nave transepto, o en los dotados de cabecera trebolada, la intersección de espacios ante su cabecera central origina un espacio cuadrado propicio para elevar sobre el mismo una estructura arquitectónica que aporte luz a su entorno interior.
Montar una semiesfera sobre el mismo requiere darle a la base de ésta más apoyo para descargar sus empujes de modo uniforme. Lo resuelven añadiendo trompas o pechinas a los ángulos del cuadrado,  pasando así de la planta cuadrangular a la octogonal. Y sobre el octógono resultante ya es posible asentar la semiesfera con garantías.

Vamos a ver un tipo especial de estos cimborrios:



Cimbórrio de la Catedral de Zamora

CIMBORRIOS CASTELLANO-LEONESES

Tres son las iglesias que conservan en España este tipo de cúpula, un tanto extraña a la arquitectura española, que voy a intentar describir en este artículo. Se trata de ciudades que se encuentran muy cercanas, en un área de solo 60 kilómetros, por lo que es muy posible que el mismo arquitecto participara en los tres lugares. Estamos hablando de la Catedral de Zamora, la Catedral Vieja de Salamanca y la Colegiata de Toro.
Resulta controvertida la asignación de un origen estilístico y de unos antecedentes, si los hubo, de estos cimborrios castellano-leoneses. No es infrecuente el que se les atribuya una procedencia próxima aquitana que, a su vez, sería producto de otra más remota bizantina.
No obstante, existen también voces muy autorizadas que se elevan en defensa del carácter autóctono de estas construcciones cupuliformes.

Pero cuando observamos estas hermosísimas construcciones, la polémica está servida. En opinión de unos, el origen de tales cimborrios es de procedencia oriental y mostraría la pervivencia de elementos bizantinos en la arquitectura románica. Según otros, la presencia de los cimborios gallonados se debe a una clara influencia del románico francés, ya que en el sudeste de Francia pueden encontrarse iglesias con estructuras muy semejantes, al menos vistas desde el exterior. No falta quien apunta que esta manera de construir se enraíza perfectamente en antiguas tradiciones hispánicas. Es evidente que los cimborrios se parecen ligeramente a las cúpulas bizantinas y, por otra parte, conocemos la presencia de arquitectos y clérigos franceses en el románico español.

 Cimborrio de la Sé de Évora

Nunca sabremos a ciencia cierta cómo fue que estas construcciones acabaron levantándose en la zona del Duero e incluso más al sur (existe un elemento semejante en la catedral de Évora, en el Alentejo portugués), pero ahí quedan, con varios cientos de años sobre sus piedras, para dejarnos un mudo testimonio de su belleza.


LOS ANTECEDENTES BIZANTINOS


Vamos a esbozar primero las técnicas constructivas del arte bizantino, probable inspirador de nuestros cimborrios.
 La bóveda bizantina es la  construida con una sóla hoja de ladrillos, sin trasdosado de hormigón y, sólo en ocasiones, con un relleno de tierra y con elementos cerámicos de aligeramiento; y por tanto, mucho más ligera, atérmica y flexible que la bóveda romana.

 Esta hoja o rosca de ladrillos, se resolvió, en la mayor parte de los casos, con los ladrillos colocados mostrando su testa al interior de la bóveda, es decir, radialmente, a modo de sardinel.

Para elevar a gran altura la cúpula, el arquitecto bizantino se valió de recursos técnicos que superan a los alcanzados por los romanos:


Para aligerar el peso de las cúpulas sin disminuir su resistencia se utilizaron materiales como vasijas cerámicas huecas y mortero confeccionado con piedra porosa (pómez).
 Estas técnicas de abovedamiento, que tratando de buscar su origen último pueden proceder,  de Mesopotamia y de la Persia sasánida, se desarrollaron en pleno período bizantino en las costas orientales de Asia Menor y en tiempo de Justiniano, llegaron de la mano de los arquitectos del Emperador, a Constantinopla y Salónica, a través de Éfeso, Mileto y Dere Agzi.
 Estos arquitectos la  generalizaron y la utilizaron en la construcción de las grandes iglesias.


Santa Sofía en Estambul. interior

Estas bóvedas, en el período bizantino, se horadaron con frecuencia, en su arranque, introduciendo huecos de iluminación en su propia superficie. Se trataba con esto, de proporcionar luminosidad al edificio.
Más tarde, sobre el círculo determinado por las pechinas, se elevó un tambor o cimborrio poligonal, pasando los huecos de iluminación a ocupar las caras de este elemento. Sobre el cimborrio, se colocaría a partir de ahora la cúpula o bóveda que coronaba el espacio central.

 
Sirva como ejemplo de aquellas que abrieron sus huecos en el arranque de la propia bóveda, entre otras muchas, Santa Sofía de Constantinopla. En ella, como ya hemos visto, sus huecos están tan próximos que crean un cinturón de iluminación continuo, que hace que la bóveda parezca mantenerse separada del edificio y flotando sobre él.

 Sección de Santa Sofia

Gallonada es la actual bóveda de Santa Sofía de Constantinopla: es la consecuencia de la resolución de una bóveda mediante nervios o arcos de medio punto, o parabólicos.
La construcción, mecánicamente, es fácil: Se construyen los arcos radiales de manera que todos confluyen en la clave, y los espacios entre arco y arco se cierran sirviéndose de ellos, mediante plementos.
La bóveda que luce Santa Sofía de Constantinopla, es uno de los ejemplos tempranos. 


La Iglesia de Santa Irene (Estambul), es otro ejemplo de esta tipología, aunque en ella, la gran altura de los huecos muestra al exterior, un simulado y enorme cimborrio.


Son ejemplos de la tipología de bóvedas sobre pechinas con cimborrio intermedio:

Iglesia de Panagia Kapnikarea.Atenas.
(Panagia significa "santísima" )


Vista de la Iglesia de Panagía Parigoritissa Atenas


la Panagia de Skripou, al Norte de Atenas,


Y la Fenari Isa Camii de Constantinopla, con cimborrio circular,


 Koimesis de Nicea


Iglesia de los Santos Sergio y Baco (Estambul)

El edificio bizantino con una cúpula central fue erigido en el siglo VI siendo el modelo en el que se inspiraron para la construcción de Santa Sofía por lo que es conocida también con el nombre de Pequeña Santa Sofía. Es uno de los mejores ejemplos de arquitectura bizantina temprana de Estambul.



 La bóveda de la iglesia de  los Santos Sergio y Baco (Estambul)  es normalmente descrita erróneamente, como gallonada. en realidad es esquifada de ocho triángulos curvos.


Además de Santa Sofía, se cubrió con bóveda gallonada  la iglesia del Salvador de Cora (Kahriye Camii) en Constantinopla (Estambul)

 Tras la crisis iconoclasta de los siglos VIII y IX, Bizancio resurge en los siglos X y XI, en la segunda Edad de Oro, el período más característico o acusadamente bizantino, aunque las principales obras no se encuentren en Constantinopla. Se cierra esta etapa con la toma de la capital por los cruzados  venecianos en el año 1204.

Estas son las principales:

    San Marcos de Venecia (s. XI). Copia de los Santos Apóstoles de Constantinopla.
    Santa Sofía de Kiev (s. XI). 
    Monasterio de Dafni y monasterio de Hosios Lukas (s. XI)..
    Catedral de Cefalú (s. XII).
    Catedral de Monreale (s. XII).
    Capilla palatina de Palermo (s. XII).

El cimborrio, que puede proceder de las construcciones sirias de Qal'at Siman, pasó de esta forma, a la arquitectura románica, renacentista, e incluso a la arquitectura actual.  


San Marcos de Venecia

Concebida en un principio con planta de cruz griega y cúpula sobre crucero y los brazos (5 cúpulas), la iglesia fue quemada en un motín en el año 975 y reconstruida en el siglo XI por arquitectos y obreros de Constantinopla. Las obras de la actual basílica de estilo bizantino se iniciaron hacia 1063, y el nuevo templo fue consagrado diez años después.
 

Y en última instancia las iglesias bizantinas, tuvieron una gran influencia en zonas europeas que mantenían relaciones comerciales con el Mediterráneo, como el caso de la Aquitania francesa.

LA INFLUENCIA DE AQUITANIA


Uno de los ejemplos más llamativos es la Catedral de Saint Front, en Périgueux, que en el siglo XII fue construida como un gran edificio con cinco cúpulas escamadas, cuya disposición es muy similar a las de San Marcos de Venecia.


Catedral de Saint Front, en Périgueux
 La planta de la catedral tiene forma de cruz griega. Sus cinco cúpulas con torretas muestran una relación arquitectónica directa con los edificios religiosos orientales, que sirvieron como inspiración para los arquitectos de la Catedral.

 En la zona del Perigord, existe otro grupo de iglesias románicas que se ven influenciadas tambien por San Marcos de Venecia:



 Catedral de Estrasburgo detalle del cimborrio y los contrafuertes
Fue construida durante cuatro siglos, entre 1015  y 1439 ya en el estilo gótico tardío. En un principio fue una basílica de estilo románico, pero a partir de 1220 comienza la restauración y ampliación del edificio en el nuevo estilo gótico.


y otras como la  Abacial de Saint-Étienne de Caen (Francia)


O Saint-Pierre de Angulema

Se emplearon en casi toda Europa en las grandes iglesias desde la época medieval, primero en estilo románico y luego gótico. Destacan los cimborrios góticos franceses de la zona de Normandía, los cimborrios normandos de Inglaterra, también se desarrolló en Sicilia un estilo peculiar llamado sículo-normando y el conjunto de cimborrios del Duero en la península ibérica.


LOS CIMBORRIOS DEL DUERO

La popularidad del camino de Santiago desde el siglo XI favoreció la expansión de estas cúpulas, de reminiscencias bizantinas, hacia la Península Ibérica, destacando los cimborrios de la catedral de Zamora o de la catedral vieja de Salamanca, también con la misma cubierta escamada.
Lo más destacable es que Salamanca cuenta con uno de los tres (en realidad son cuatro contando con Plasencia en la provincia de Cáceres) originales cimborrios catedralicios del románico español.  El cimborrio de Zamora sería el precursor y el de Toro la decadencia. Entre ambos, el de Salamanca emerge como el más perfecto de todos
Se caracterizan por poseer cimborrios de influencia francesa y lombarda, adornados con decoración de escamas y de bolas y por haberse construido durante el periodo de transición del Románico al Gótico
Por  otra  parte  y  con  diferentes  variaciones  decorativas,  en  los  tres  casos  se  mantuvo  el esquema de tambor de uno –Zamora– o dos pisos –Salamanca y Toro–, flanqueado por cuatro torres angulares y con elementos ornamentales frontales formados por fachadas de templetes con su correspondiente tímpano que, conocidos en el románico francés como lucarnes , se colocaron en Zamora y Salamanca y se evitaron en Toro.


Su origen sigue siendo objeto de disputas, a veces reciben también el nombre cimborrios bizantino-leoneses según el nombre ideado por el historiador, Manuel Gómez-Moreno, que observaba similitudes con la decoración de iglesias cristianas de la actual Turquía durante el periodo del Imperio bizantino de la Segunda de Edad de Oro en su versión occidental, ergo San Marcos de Venecia, especialmente en su idea del tambor cilíndrico y la perfección técnica de sus pechinas
Para algunos los cimborrios tienen origen francés y es cierto que la influencia bizantina es palpable en las catedrales francesas del Perigord y que ésta llegó a través de la presencia de los bizantinos en la Lombardía durante la alta Edad Media. Pero el bizantinismo de estas construcciónes se debe a los peregrinos que hacen el Camino Oriental a Santiago de Compostela, siguiendo la antigua Vía Romana de la Plata. Los peregrinos procedentes del Mediterráneo oriental llegaban por barco a Sevilla y continuaban luego el trayecto por tierra hasta Galicia, atravesando Cáceres, Salamanca, Zamora y León y dejando sus huellas en la arquitectura de estas regiones.
Por el contrario, es argüible también, y con mucha razón, que son más las diferencias que separan los cimborrios de Zamora, Salamanca y Toro de las cúpulas de Saint-Front de Périgueux o Saint-Pierre de Angulema que las similitudes que los emparentan.


Catedral de Zamora detalle de la cubierta

Presentan un parecido exterior debido al recubrimiento de lajas de piedra que semejan una superficie escamosa, pero prácticamente quedan ahí todas las analogías. Las cúpulas francesas están constituidas por casquetes cuya superficie interior es de revolución y, por tanto, continua y lisa, y su funcionamiento estructural es el propio de estas bóvedas que descargan uniformemente las tensiones a lo largo de todo el perímetro superior de las pechinas.


El abovedamiento de los cimborrios castellano-leoneses es bien distinto: un sistema de nervios, a modo de vigas de directriz curva o arcos por tranquil que apoyan sobre las columnas del tambor, constituye el armazón portante, mientras que la plementería con que se rellenan los espacios entre las barras estructurales sólo tiene misión de cerramiento. Dos formas constructivas bien diferenciadas con simples afinidades formales externas.


El cimborrio no tiene por qué ser necesariamente cilíndrico. Lo es cuando descansa sobre pechinas o, lo que es equivalente, cuando sustituye al casquete superior de una bóveda baída. No obstante, es muy frecuente que el cimborrio se alce sobre trompas, en cuyo caso su forma geométrica en planta suele ser octogonal u ochavada y, no pocas veces, dodecagonal.


Es frecuente que el cimborrio vaya rematado mediante una linterna con el fin de iluminar el crucero a través de los huecos en ella practicados y dar realce exteriormente a esa zona tan singular del templo.




Detalle del cimborrio de Zamora

En este exterior también son características las torrecillas en las esquinas coronadas de forma bulbosa y el carácter escamoso de las cubiertas. Las primeras (al menos en Zamora, origen de todas estas obras,) no sólo tenían un carácter decorativo, sino que eran esenciales como pináculos sobreelevados sobre las pechinas que contrarrestaban las fuerzas centrífugas que podían abrir la cúpula.


Catedral de Rouen

Los cimborrios se cubren de muy distintas maneras, primero con techumbres planas y aguadas poco pronunciadas y apenas perceptibles desde la lejanía. Fueron complicándose y se convirtieron ( ya en el gótico) en verdaderas torres rematadas con escalonamientos, pináculos y chapiteles o flechas agudas, algunas de gran altura, como la de la catedral de Rouen.


LA CATEDRAL DE ZAMORA

De todos ellos, quizás el más interesante es el de la catedral de Zamora, mandada construir en tiempos de Alfonso VII y consagrada en 1174
La Catedral de Zamora, dedicada a El Salvador, se inició por la cabecera y, como también solía suceder, se consagró y puso en funcionamiento parcial cuando las obras habían avanzado lo suficiente para disponer de los espacios indispensables para el culto. No obstante los trabajos continuaron después de 1174 de forma que entre las postrimerías del siglo XII y los albores del XIII se terminaron las fachadas del transepto, se abovedaron las naves laterales, se levantó el cimborrio y finalmente se construyó la torre y el claustro.



Este cimborrio es el primero de la saga de los "Cimborrios del Duero" que tuvieron continuidad en la Catedral de Salamanca, la Colegiata de Toro y la sala capitular de la Catedral Vieja de Plasencia.
 El elemento emblemático del templo, felizmente conservado, es su cimborrio: Está formado  por un tambor cilíndrico perforado por dieciséis ventanas para proporcionar la debida iluminación y una bóveda cupuliforme de estructura nervada y plementería cóncava gallonada.


 Los dieciséis nervios que componen la armadura de la bóveda descargan sobre sendos machones definidos por los espacios macizos que quedan entre las ventanas del tambor. Todo este conjunto está sustentado por cuatro pechinas de curvatura irregular pues no se trata de superficies triangulares esféricas toda vez que los arcos torales no son de medio punto sino apuntados, y por lo tanto las pechinas no proceden de un casquete hemiesférico.
Cuatro gruesos pilares compuestos dan soporte a las pechinas y al cimborrio que descansa sobre ellas. Influencias borgoñonas y bizantinas en los arquitectos que la erigieron, desembocaron en esta bella obra, modelo para otras del entorno


CATEDRAL VIEJA DE SALAMANCA

La Catedral de Santa María, conocida como Catedral Vieja, es una de las dos catedrales que hay en Salamanca. Fundada por el obispo Jerónimo de Perigord, se empezó a construir en el primer tercio del siglo XII y se terminó a finales del siglo XIV, en estilo románico y gótico.
Destaca la cúpula bizantina escamada con planta circular y dos cuerpos de ventanas a la que se conoce como la Torre del Gallo por la veleta de hierro que la corona.



El crucero se cubre con un destacado cimborrio fechado a mediados del siglo XII.

 Dispuesta sobre las pechinas del tramo central del crucero, dicho cimborrio alza su tambor perforado mediante doble orden de vanos rasgados pometeados y se cubre con casquete nervado y gallonado.

 
Al interior se conforma mediante cúpula semiesférica de 16 nervios que se cruzan, apoyada sobre tambor aligerado por ventanas y recorrido por columnas y cuatro impresionantes pechinas en cuyos arranques se sitúan cuatro esculturas de santos de bulto de similar factura a otras repartidas en el crucero.



COLEGIATA DE TORO

 La inspiración de esta colegiata es la Catedral de Zamora, que también influyó en el diseño de otras construcciones, como es el caso de la catedral Vieja de Salamanca. Comenzó a construirse en el siglo XII, siendo una de las construcciones más características del románico en su fase de transición. El cimborrio de esta colegiata se enmarca dentro de un grupo conocido como grupo de cimborrios leoneses


El cimborrio de la colegiata de Toro pudo ser una solución improvisada de última hora, pues la estructura portante no estaba inicialmente diseñada para este tipo de cubrición.
Por necesidades estructurales y de estabilidad, más que compositivas, se adosaron a la linterna cuatro torrecillas que se corresponden en proyección horizontal con los cuatro pilares del crucero y que actúan a modo de contrafuertes de la atrevida fábrica.



Los cuatro arcos torales del crucero soportan una elevada linterna de planta hexadecagonal formada por doble orden de ventanales; en cada uno de ambos niveles se disponen dieciséis huecos bajo arcos de medio punto.

CATEDRAL VIEJA DE PLASENCIA

La catedral vieja de Plasencia se inició a finales del siglo XII o comienzos del XIII y se concluyó un siglo más tarde, en el XIV. Su estilo es de transición entre el románico y el gótico, con algunos aspectos de carácter oriental (bizantino) y fue obra fundamentalmente de dos maestros, Juan Francés y Diego Díaz.



Una de las sorpresas más agradables de la catedral de Plasencia es la antigua sala capitular, hoy convertida en la capilla de San Pablo, cuya torre gallonada, conocida como Torre del Melón tiene abovedamiento de estilo cúpula bizantina.
Se trata de una cúpula nervada y gallonada sobre trompas que, al exterior, adopta una forma cónica que se cubre con escamas.
 

Torre del Melón. Cimborrio de la Catedral Vieja de Plasencia. Siglo XIII.  detalle de la estructura gallonada
. En este cimborrio las pechinas se prolongan hacia el exterior mediante cuatro torres, mientras la luz penetra al interior por 16 ventanas con arcos situadas en el tambor cilíndrico que levanta la cúpula. Ésta se divide en 16 gallones y, siendo semiesférica desde dentro del templo, aparece levemente apuntada por su parte externa.

.




FUENTES:

http://editorial.cda.ulpgc.es/estructuras/construccion/1_historia/15_bizantina/c157.htm#1.-%20LA%C2%A0B%C3%93VEDA%20Y%C2%A0LA%C2%A0C%C3%9APULA%20EN%C2%A0LA%C2%A0CONSTRUCCI%C3%93N%C2%A0%20BIZANTINA.

CimborrioDeLaCatedralDeZamoraTanLejos-5348892.pdf

http://viajarconelarte.blogspot.com.es/2013/04/salamanca-iii-catedral-vieja-ii_4.html

http://aprendersociales.blogspot.com.es/2007/12/el-cimborrio-en-la-arquitectura-romnica.html

http://www.lafronteradelduero.com/Paginas/los_cimborrios_del_duero.html

http://www.lafronteradelduero.com/Paginas/zamora_catedral.html

http://benaventearte.blogspot.com.es/2011/02/cimborrios-del-duero.html

Bibliografía:

Gómez Moreno, Manuel (1934). El Arte Románico español. Madrid.