sábado, 7 de enero de 2017

PINTURA ROMÁNICA EN EL MUSEO DEL PRADO DE MADRID

 La mayoría de las obras que componen esta época de la escuela española son retablos y pinturas con técnicas primitivas, que se inspiran en la temática del Pantocrátor para componer sus cuadros. Otras escenas recurrentes son las de temática bíblica, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. La presencia de frescos en muchas iglesias, sobre todo de Cataluña, era muy frecuente, pero tanto el deterioro como el expolio se cebaron con ellos; Esto causó que muchos se rescatara y trasladaran a museos donde se conservan. El Prado y sobre todo el Museo Nacional de Arte de Cataluña, son dos de ellos.
En el Museo del Prado tenemos varias piezas procedentes de los frescos que adornaban ermitas como la de la Vera Cruz de Maderuelo (Segovia) y San Baudelio de Berlanga (Soria). Ademas hace pocos años, se inaguró una nueva sala con el legado de la familia Varez Fisa, que comprende varias obras de los siglos XII al XVI, ademas de un artesonado que las cobija, procedente de Valencia de Don Juan (León)


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EL ELEFANTE  SAN BAUDELIO DE CASILLAS DE BERLANGA (SORIA)
Interesante pintura de un animal representado en el arte romano y musulmán y que en el mundo mozárabe y románico aparece en manuscritos e incluso en algunos capiteles. La representación de este animal ajeno al contexto geográfico europeo se hace por referencias o imitación de otros documentos, no como copia de un modelo real, por lo que su fisonomía dista bastante de la real. El paquidermo lleva sobre su espalda un pesado castillo o ciudad. Esta imagen ha sugerido distintas interpretaciones simbólicas


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SAN BAUDELIO DE CASILLAS DE BERLANGA (SORIA)

La ermita que hoy vemos fue la iglesia de un monasterio cristiano que se erigió junto a una cueva de tradición eremítica.
El edificio se yergue en el costado norte de una ladera esteparia del sur de la provincia de Soria, a unos kilómetros de Berlanga. Su erección debió realizarse en un momento indeterminado de la segunda mitad del siglo XI, cuando estos territorios fronterizos pasan definitivamente a manos castellanas.

Su arquitectura nada tiene de románica, sino de lo que se ha venido en llamar, desde tiempos de Manuel Gómez Moreno, de estilo "mozárabe". Hoy este término se sigue empleando a pesar de que la mayoría de los estudiosos la consideran errónea. No es éste lugar para ahondar en la polémica.
A continuación os muestro los cinco fragmentos que se guardan en el Prado


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LA CAZA DEL CIERVO
En esta pintura un cazador apunta con su ballesta a un ciervo macho herido por otra flecha que intenta huir de su perseguidor.



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LA CACERÍA DE LIEBRES
En esta ocasión, el cazador cabalga a lomos de un gran caballo portando un tridente. Por delante, tres galgos superpuestos persiguen a una pareja de liebres. El marco no puede ser más sencillo y expresivo: una pareja de árboles con flameantes ramas sin hojas.



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EL OSO
Es la más sencilla y posiblemente la más misteriosa de las pintura de San Baudelio que se exponen en el Museo. Aparece un oso encorvado sin ningún detalle añadido a su sencilla silueta recubierta de color ocre como fondo.


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EL GUERRERO
Originalmente se encontraba en el pretil septentrional de la tribuna. Muestra a un guerrero con ropa talar, escudo redondo y lanza. Podría ser un soldado moro, pero también podría perfectamente representar a un guerrero cristiano. Por encima corre un friso interesante que muestra a dos cuadrúpedos inscritos en sendas circunferencias y en medio un arco de herradura.



 San Baudelio de Berlanga. Cortina con águilas
Maestro de Berlanga S.XII

En este fragmento que representa una Cortina, como en los tapices orientales, hay doce grandes círculos tangentes en cuyo interior se incluyen águilas explayadas, asociadas a Cristo, ya que, según el Fisiólogo (texto medieval que explica el simbolismo animal), con su elevado vuelo llegan al sol de justicia que él representa. Para unir unos círculos grandes con otros se disponen otros más pequeños, con un motivo floral en el del centro.





 RECREACIÓN DE LAS PINTURAS DE SAN BAUDELIO
También forman parte del conjunto de las pinturas murales que decoraban la iglesia otras que se arrancaron y fueron vendidas (colección Dereppe) y en 1926 se trasladaron a Estados Unidos: Museum of Fine Arts de Boston, Indianapolis Museum of Art, Cincinnati Art Museum y Metropolitan Museum of Art de Nueva York (The Cloisters). Los fragmentos que se exhiben en el Prado ingresaron en 1957, y constituyen un depósito indefinido del Metropolitan Museum of Art de Nueva York, que a cambio recibió el ábside de San Martín de Fuentidueña (Segovia). Pertenecen a la decoración inferior de los muros. Completan el ciclo de estas pinturas bajas: Halconero (Cincinnati Art Museum); Dromedario (Metro­politan Museum of Art, The Cloisters, Nueva York) y fragmentos conser­vados in situ. En las pinturas altas aparecen en un primer registro escenas de la infancia de Jesús, y en el medio escenas de la vida pública y de la Pasión de Cristo; en una lectura desde el muro sur hacia el muro norte: Las tres Marías ante el sepulcro, Curación del ciego, Resurrección de Lázaro, Bodas de Caná, Tentación de Cristo, Entrada en Jerusalén, Santa Cena, Episodios de la Pasión, conservadas en los museos de Estados Unidos. 


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ERMITA DE LA VERA CRUZ DE MADERUELO SEGOVIA
La ermita de la Vera Cruz es un pequeño templo románico extramuros de la villa segoviana de Maderuelo. Se encuentra al otro lado del Pantano de Linares del río Riaza.
Su fábrica es sencilla con nave y cabecera de testero plano.
Pero lo más interesante de este pequeño monumento se guardaba en su interior. Nos referimos a sus magníficas pinturas romanicas.
Estos frescos, en buen estado general cubrían la cabecera, tanto el testero, como los muros laterales, bóveda de medio cañón y muro de unión con la nave.
Fueron llevados a la cripta del Museo del Prado de Madrid en 1947, cuando se construyó el citado pantano de Linares para preservarlas de la humedad. De hecho, a pesar del muro de contención construido, es frecuente ver cómo la ermita se encharca en las crecidas de las aguas.
El pintor es anónimo pero existe cierta controversia acerca de si es la misma mano que creó otras joyas románicas como las de San Baudelio, en Soria, o Sta. María de Taüll en Lérida.

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ERMITA DE LA VERA CRUZ DE MADERUELO SEGOVIA 
Reproducción del interior de la ermita, donde se han colocado los frescos
Siglo XII. Pintura al fresco sobre revestimiento mural trasladado a lienzo, 203 x 207 cm. El conjunto de las pinturas murales de la ermita de la Vera Cruz de Maderuelo (Segovia) fue trasladado a lienzo en 1947 y reconstruido en el Museo del Prado lo más fielmente posible a su disposición original. Los muros de la capilla están decorados con figuras de ángeles, Apóstoles y escenas evangélicas, y los testeros presentan dos temas bíblicos

Siguiendo su programa iconográfico, en la vuelta aparece la Maiestas ­Domini en la mandorla sostenida por ángeles y acompañada con los evangelistas que adquieren formas zooantropomórficas. A saber, el cuerpo es humano, vestido, alas de ángel y la cabeza según cada símbolo; así de león para Marcos, de águila para Juan, de hombre para Mateo y de toro para Lucas. Es una fórmula que aparece en la miniatura de los Beatos y en la pintura románica en San Isidoro de León. La Virgen y un obispo, posiblemente Pedro, y ángeles forman parte también de este cortejo celestial. En el espacio semicircular de la puerta de ingreso se representan la creación de Adán y el pecado original. Estas dos escenas del Génesis se oponen, en el muro ­semicircular del testero En la escena del Pecado Original aparecen Adán y Eva flanqueando el árbol de la ciencia en donde el demonio en forma de serpiente aparece enroscado ofreciendo a Eva el fruto prohibido. a Abel y Melquisedec que hacen sus ofrendas al Cordero Místico inscrito en un medallón, y situado sobre la cruz.
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En el muro del ábside encontramos en la zona superior la representación del Agnus Dei o cordero místico que aparece rodeado de una doble circunferencia y se encuentra flanqueado por dos ángeles que lo sujetan con devoción, la escena se completa con las figuras de Abel y Melquisedec en las esquinas que se postran ante el Cordero de Dios en una genuflexión. La escena aparece enmarcada en la zona inferior por una cenefa decorativa con motivos geométricos. 
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En la escena del Pecado Original aparecen Adán y Eva flanqueando el árbol de la ciencia en donde el demonio en forma de serpiente aparece enroscado ofreciendo a Eva el fruto prohibido. 
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Detalle de dos Evangelistas San Marcos y San Mateo.
Siguiendo su programa iconográfico, en la vuelta aparece la Maiestas ­Domini en la mandorla sostenida por ángeles y acompañada con los evangelistas que adquieren formas zooantropomórficas. A saber, el cuerpo es humano, vestido, alas de ángel y la cabeza según cada símbolo; así de león para Marcos, de águila para Juan, de hombre para Mateo y de toro para Lucas. Es una fórmula que aparece en la miniatura de los Beatos y en la pintura románica en San Isidoro de León
 

Obra comentada: Pintura mural de la ermita de la Vera Cruz de Maderuelo

 (DIRIGIDA ESPECIALMENTE PARA NIÑOS)

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Museo del Prado Sala Várez Fisa
La Sala Várez Fisa (antes 52 A), situada en el recorrido de la pintura española del Románico al Renacimiento, enriquece y complementa estilos y autores ya representados y contribuye a paliar algunas de las carencias que tiene el Museo del Prado en esta parte de su colección de pintura y escultura españolas, particularmente con las relativas a la corona de Aragón, reflejo del origen de las colecciones del propio Museo.
En esta sala se expone el conjunto completo de obras de la donación Várez Fisa, incluyendo el gran artesonado procedente de Valencia de Don Juan (León) que lo cobija. Además se muestran el Retablo de san Cristóbal –su primera donación al Museo, en 1970–, y cuatro tablas españolas cedidas por los Várez Fisa en depósito a largo plazo.
En este post, solo me refrriré a las piezas del S.XIII, dejando las posteriores para otra publicación.
Destaco solamente del S.XV el artesonado que procede de la Iglesia de Santa Marina de Valencia de Don Juan (León)

 
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Frontal de la vida de Jesús
Anónimo: Primer tercio del S.XIII
Procedencia: Ermita mozárabe de Nuestra Señora de Peñalba, Arnedillo (La Rioja);
frontal de altar o antipendium -la única pintura sobre tabla del Románico riojano que se conserva-, es una pieza singular por su estilo y composición. El marco presenta un motivo ornamental bastante repetido en el Románico, con tallos vegetales ondulados rematados en hojas y bucles. La superficie de la tabla está dividida en dos registros separados por dos arquerías formadas por cinco arcos de medio punto rebajados que apoyan en columnas decoradas con capiteles vegetales bastante sencillos. Se incluyen dos pasajes de la infancia de Cristo -la Adoración de los Magos y la Presentación en el templo.
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Frontal de Solanllong. Pantocrátor con el Tetramorfos
Maestro de Lluça (Taller de)1200-1210
Procedencia: Capilla de la Magdalena de Solanllong, cerca de Ripoll (Gerona);
Preside la obra la Maiestas Domini, el Pantocrátor, representado en una posición estrictamente frontal, sentado sobre un cojín cilíndrico decorado con un dibujo lineal y rematado con un motivo floral, colocado sobre un arco, y apoya sus pies descalzos sobre un escabel; lleva una túnica verde y un manto rojo dispuesto a la manera romana y bendice con la mano derecha levantada.
 
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Retablo de San Cristobal
anónimo: finales S.XIII
El Retablo de san Cristóbal es un ejemplo destacado de la tipología de retablo en forma de pentágono que se manifestó en la corona castellana durante los siglos XIII y XIV, y de la que apenas quedan ejemplares. Presenta una superficie lisa, sin elementos estructurales que la articulen. Es la propia pintura la que define un encasamento central flanqueado por dos calles que se dividen en tres registros superpuestos y se coronan por otro en forma de trapecio. La parte superior se remata por un compartimento a modo de ático -romo actualmente, pero apuntado en origen-. Todo el retablo está bordeado por un marco sobrepuesto en el que se alternan escudos de Castilla y León y rosetas excavadas
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El lavatorio
Maestro de San Esteve de Andorra: 1200-1215
Procedencia: Ábside central de la iglesia de Sant Esteve, Andorra la Vella (hasta 1924-1928);
Esta pintura, de grandes dimensiones, procede del ábside central de la iglesia de Sant Esteve (Andorra la Vella). La composición está centrada en la figura de Cristo, nimbado, como el resto de personajes representados, y con las rodillas ligeramente flexionadas para favorecer la acción de lavar los pies a Pedro, identificado por la inscripción "PETRVS" sobre su cabeza. Cristo tiene la mano derecha levantada, con un gesto para convencer a Pedro, que, obediente, levanta la pierna para meter el pie en el lebrillo. Con la mano izquierda sostiene sus vestiduras y con la derecha hace una señal de aceptación. La escena se completa en el extremo derecho con las figuras de cuatro apóstoles que contemplan los hechos y en el izquierdo con la de otro apóstol que sujeta el paño con el que Cristo secará los pies a Pedro