viernes, 27 de octubre de 2017

EL ROMÁNICO DE ZAMORA CAPITAL ( I )



Zamora, es sin duda, la ciudad española con más restos románicos, seguida por Segovia y es esta razón por la cual se la denomina con justicia: "Ciudad del Románico"y es precisamente este aliciente el que más visitantes atrae a la ciudad.En la ciudad de Zamora, hay censadas además de la catedral un total de 22 iglesias románicas, construids desde el siglo XI al XIII
La primera característica del románico zamorano es que es relativamente tardío,por ello, son escasas las iglesias del siglo XI, en realidad la mayoría de las construcciones románicas, como en el resto del arte español, son de la segunda mitad del siglo XII y comienzos del siglo XIII y muchas acusan ya influencias cistercienses, inspiradas por  el Monasterio de Moreruela.
Aunque una de las nota más exóticas y características de este románico es de origen bizantino, como el  que se advierte particularmente en los cimborrios de las catedrales de Zamora, Salamanca y la Colegiata de Toro.



San Claudio de Olivares, capitel

Pero en esta ocasión, y por empezar con algún orden dentro de las numerosísimas iglesias zamoranas de la capital, me voy a referir a las mas antiguas, a aquellas que se construyeron antes que la catedral  junto con la ya mencionada en un artículo anterior: San Cipriano.
Sólo  algunas iglesias de la ciudad de Zamora, como Santa María la Nueva, Santo Tomé, San Cipriano, Santiago de los Caballeros y San Claudio de Olivares, son de la segunda mitad del siglo XI con ciertas notas arcaizantes, como los ábsides rectangulares, de tradición mozárabe-visigótica.



Santo Tomé, abside rectangular

Esta característica prerrománica que seguramente arraigó fuertemente en estas tierras de manera intensa antes de la llegada del románico hará que incluso en época tardorrománica se levantaran iglesias con testero recto.

Vamos a conocerlas:



SANTIAGO DE LOS CABALLEROS Siglo XI

Conocida también como Santiago el Viejo, es quizá el templo más sencillo y pequeño de los templos románicos de la ciudad.
Se desconocen los detalles de su fundación aunque está documentada su existencia en 1168; su construcción, no obstante, debió realizarse al menos un siglo antes, seguramente a mediados del siglo XI.
Es de pequeña dimensión, quizás el más pequeño de los templos románicos de la ciudad de Zamora, y está adscrito a la parroquia de San Claudio de Olivares bajo la advocación de Santiago
Las fachadas presentan un tramo recto del ábside con una pequeña ventana rectangular.



Situada a extramuros, cerca del castillo, está muy ligada al Romancero Zamorano ya que perteneció a los capellanes del número del cabildo catedralicio



 Fernando I, "Libro de las Estampas"  o cartulario-codex del testamento de los Reyes de León. Catedral de León

Según cuenta la leyenda allí fue armado caballero el famoso héroe medieval El Cid Campeador por el Rey D. Fernando I de Castilla.



A su lado se encuentra el Campo de la Verdad, donde tenían lugar las justas medievales.




Es de destacar la portada con dos arquivoltas de medio punto, de estructura lisa en conjunto y que entorna con lo adusto del edificio.


 

Consta de una sola nave con ábside semicircular de bóveda de horno, tramo recto presbiteral y nave propiamente dicha, rectangular. Su proximidad con el río y a las continuas crecidas que este sufría le han causado varios desperfectos.
 El arco triunfal es único en Zamora por tratarse de una especie de portada interna; los cimacios se decoran con hojas y palmetas circunscritas.




 Abside, detalle




En el interior destacan las representaciones de los capiteles, algunas de muy difícil interpretación. Todos los capitales interiores están rematados en sus ángulos por piñas.


 
Uno de ellos representa la Alegoría del infierno, con personas fornicando, otro representa los castigos del infierno, otro cuenta con decoración vegetal, otro representa a Adán y Eva tras el pecado Original, el siguiente, la expulsión del paraíso, otros tratan temas animales…




Entre todos los capiteles del interior de la iglesia, los más interesantes se encuentran en el arco triunfal. En ellos se representan temas referentes a la Expulsión del Paraíso, las Virtudes cristianas y diferentes figuras animales como dos aves unidas por el pico o leones enfrentados.






SANTA MARÍA LA NUEVA Siglo XI

Situada en el límite oriental del casco antiguo y original del siglo XI, fue víctima de un incendio por el pueblo zamorano y destruida en el llamado Motín de la Trucha de 1158, que según la leyenda, enfrentó a nobles y plebeyos en torno al mercado. aunque la exhaustiva excavación realizada recientemente descarta tal leyenda.

De su exterior se conserva la cabecera y destaca su ábside semicilíndrico, decorado con siete arcos sobre columnas con delgados fustes. A cada lado de este se abren dos capillas planas 

 
Conserva en traza románica el ábside y el muro meridional primitivos, siendo del mismo estilo la reconstrucción posterior, en torno a 1200. La disposición original de tres naves fue sustituida durante la reforma de mitad del siglo XII por un espacio unificado con grandes arcos fajones. En el muro norte del primer tramo de la nave se conserva la hendidura por la que, según la tradición, salieron las Sagradas Formas para alojarse en el Beaterio de Las Dueñas en el momento del incendio del Motín de la Trucha.




Se mezclan estilos arquitectónicos en su fábrica: el románico de su cabecera y el tardo-románico del resto del templo. En su origen contaba con planta basilical de tres naves y ábside semicircular que se encontraba separado por un arco toral apuntado, con comunicación con las naves.
Con su reconstrucción se transformó en una nave única, se hizo el arco toral y dos estancias adosadas a ambos lados del ábside central.



La fachada sur, que es la portada del templo, también original del románico, se articula mediante contrafuertes, con vano de ingreso compuesto por un arco doblado que descansa en columnas con capiteles historiados. Los demás accesos, ya hechos en su reconstrucción, presentan ausencia de decoración figurada.




De su interior destaca una pila bautismal del siglo XII, bajo el cuerpo de la torre, con relieves del bautismo de Cristo



y la figura del famoso Jesús Yacente del siglo XVII, tallada por Francisco Fermín.

 

En 1959 se descubrieron unas pinturas murales de estilo lineal que se catalogan más hacia el naturalismo gótico que hacia el románico.



Detalle de las pinturas






SAN CLAUDIO DE OLIVARES  Siglo XII

 En el año 1157 aparece una cesión de Alfonso VII dando a entender que se trata la iglesia más antigua del románico zamorano
Se abre la portada en el muro norte sobre un arimez poco marcado cubierto por cornisa que soportan diez canecillos. Es de arco de medio punto con cuádruple arquivolta y chambrana.




.La portada se abre en el lienzo sur y el imafronte se prolonga por encima del hastial en una espadaña con hueco campanero. Inicialmente estuvo abovedada, pero al estar su muro sur cercano al río Duero, sus crecidas dieron con él en el suelo y finalmente ha sido sustituida por armadura de madera. Dicho muro, igual que el de los pies, ha sido rehecho y reforzado varias veces, en una de ellas se prescindió de la portada que en él había.

 



Agnus Dei sobre las archivoltas
La iglesia de San Claudio de Olivares, del siglo XII, ofrece una rica decoración escultórica tanto en las arquivoltas del pórtico como en los capiteles de las columnas del interior. Los documentos disponibles datan la iglesia sobre el año 1176, constituyendo el núcleo del arrabal de Olivares.
Debió ser construida en dos fases: a mediados de siglo se construyó el ábside y a finales el resto.




El ábside, elevado sobre un podio corrido que viene dividido en cinco tramos, es de trazado en hemiciclo y se eleva por seis pedestales con otras tantas columnillas. De esas sólo se conserva la del extremo sur del tambor.



Canecillo del ábside
La cornisa del ábside se adorna frontalmente con una banda ajedrezada y posee una colección de magníficos canecillos figurativos.




 En el interior, la nave se cubre hoy con armaduras de madera a doble vertiente. En origen lo hacía con bóveda de cañón que sucumbió ante la inestabilidad de los muros sustentantes, principalmente del meridional próximo al cauce del Duero.
Iglesia de reducidas dimensiones, formada por una única nave irregular tiene tramo recto presbiteral y un ábside ultrasemicircular
  

Capitel con dos especies de centauros de patas bovinas...
 

Grifos afrontados

 Los capiteles del arco triunfal, al igual que los restantes de las arquerías ciegas, son de un gran valor escultórico y se han conservado de forma impecable.

 

En el interior se venera la imagen del Cristo del Amparo, anónimo y del siglo XVII, cuya procesión a cargo de la Hermandad de Penitencia se realiza el Miércoles Santo, formando parte de las tradicionales procesiones de la Semana Santa



 Igualmente interesante es el retablo barroco de la capilla de los Fermoselle.







SANTO TOMÉ siglo XI fachada occidental

Ubicada  en los Barrios Bajos,data del siglo XI, aunque de aquella época solo se conserva su cabecera y el muro norte.
La iglesia de Santo Tomé presenta influencias prerrománicas, siendo una de las más antiguas de la ciudad y de origen monástico.




La portada norte, la única que es original, formada por un vano lobulado a cuyo alrededor se trazan varias arquivoltas decoradas con rollos cordobeses, tiene puntas de diamante terminadas en bolas, roleos y ajedrezado. La portada del lado sur, es muy parecida a la anterior y la portada del lado oeste se abrió al levantarse la espadaña en el Siglo XIX.



En el exterior, se muestran tres ábsides rectangulares. El ábside central se divide en calles mediante dos columnas que al llegar a la parte superior se transforman en pilastras y, horizontalmente, tiene dos líneas de imposta ajedrezada que los dividen en tres cuerpos.



canecillos del alero 


  Se sabe que perteneció a un antiguo monasterio de fundación real, que posteriormente, en 1135, fue donado por Alfonso VII, El Emperador. Probablemente, a partir de esa fecha fue la Sede de la Diócesis durante la construcción de la Catedral.



  En su origen debió tener planta basilical de tres naves, aunque, después de su reconstrucción se hizo una sola nave, con cubierta a dos aguas



  En el centro se abre una ventana cuyos capiteles presentan un modelo puramente prerrománico.



Abside central, detalle del ventanal y un capitel

 

 Ábsides, interior

Los arcos triunfales presentan forma de herradura, así como las bóvedas, ligeramente ultrasemicirculares.
En el centro de la nave se abre una ventana cuyos capiteles presentan una tosca talla que recuerda en sus formas modelos prerrománicos, con dos arquivoltas. En el muro sur se puede apreciar aún la antigua puerta con un arco ligeramente apuntado y restos de pinturas.




Los temas de decoración de los capiteles son vegetales y figurativos. Destaca el tema de la Epifanía; el eje de la composición es la Virgen con el Niño y flanqueándola a cada lado, los tres Reyes Magos y dos estrellas.



FUENTES:


http://www.lafronteradelduero.com/Paginas/zamora_san_claudio_de_olivares.html

http://www.lafronteradelduero.com/Paginas/zamora_santa_maria_la_nueva.html

http://www.lafronteradelduero.com/Paginas/zamora_santiago_de_los_caballeros.html

http://www.lafronteradelduero.com/Paginas/zamora_santo_tome.html

http://www.romanicozamora.es/es/monumentos/ver/santiago-de-los-caballeros/8

http://www.romanicozamora.es/es/monumentos/ver/santo-tome/15

http://www.romanicozamora.es/es/monumentos/ver/santa-maria-la-nueva/11

http://www.romanicozamora.es/es/monumentos/ver/san-claudio-de-olivares/7

http://www.arteguias.com/romanico_carzamora.htm