martes, 24 de octubre de 2017

MONT SAINT-MICHEL (NORMANDIE, FRANCE)



Monte Saint-Michel, o Monte San Miguel (en francés Mont Saint-Michel), es una pequeña isla rocosa del estuario del río Couesnon, situada en la región de Normandía, en el noroeste de Francia. Debe su nombre a la abadía consagrada al culto del arcángel san Miguel



Los orígenes de la abadía actual deben situarse en torno a los siglos VIII o IX. A petición del arcángel Miguel, el obispo de Avranches, san Aubert, construyó y consagró una primera iglesia el 16 de octubre del año 709.



 En 966, a petición del duque de Normandía, una comunidad de benedictinos se establece en el peñón. Durante ocho siglos no paran de construir, agrandar.

En 1204, guerreros bretones dirigidos por Guido de Thouars incendiaron el Monte Saint-Michel. El rey Felipe II Augusto dio una buena cantidad de dinero para la reconstrucción del monasterio. El nuevo monasterio de la Maravilla fue terminado en 1228 en estilo normando. En el siglo XIII, las luchas entre bretones, normandos e ingleses provocaron la destrucción de los albergues, lo que da lugar a que se fortifique el enclave para que no vuelva a ocurrir. Se mantuvo inexpugnable, ya que los ingleses no pudieron conquistarla a pesar de sus continuos ataques.

 

 Abside de la iglesia abacial gótica

 El estilo gótico flamígero prolifera en las construcciones de esta época. Hay una crisis económica y la abadía entra en ruina.




 Torre con la estatua de san Miguel
 Una estatua de san Miguel Arcángel colocada en la cumbre de la iglesia abacial se erige a 170 metros por encima de la orilla. Los numerosos edificios del lugar están individualmente clasificados como monumentos históricos



Refectorio
En 1791, los últimos benedictinos dejan la abadía a consecuencia de la Revolución francesa. Se hace entonces una prisión donde son encarcelados, desde 1793, más de trescientos sacerdotes que niegan la nueva constitución civil del clero





En 1817, en respuesta a las numerosas modificaciones efectuadas por la administración penitenciaria, se procede a la demolición de la hostería edificada por Robert de Torigni. Viollet-le-Duc visitó el monte en 1835.
Varios artistas, entre ellos Víctor Hugo, denuncian la abadía-prisión pidiendo su cierre inmediato. Por fin, la prisión fue cerrada en 1863 en respuesta a un decreto imperial de Napoleón III.




Las mareas espectaculares de la bahía (hasta 14,5 metros de altura, dos veces al día) contribuyeron mucho a hacer del monte una fortaleza inexpugnable.  Durante siglos únicamente era accesible por vía terrestre en los momentos de marea baja, y por vía marítima cuando la marea era alta.
la construcción en 1880 de un dique insumergible por los "Caminos, Canales y Puertos", a pesar de la oposición de autoridades diversas. Este dique precipitó el enarenamiento de la bahía, y convenía demolerlo, con el fin de eliminar la excesiva sedimentación que amenazaba la insularidad del monte y facilitar la acción de las mareas y las corrientes fluviales. Un nuevo proyecto para eliminar los sedimientos que han modificado los flujos marinos en la bahía se han realizado, para devolver su anterior insularidad al roquedo, los trabajos se iniciaron en 2005.