domingo, 2 de octubre de 2016

EL ARTE EBORARIO

La eboraria es el arte específico de tallar el marfil que junto con los esmaltes y el trabajo de orfebrería en plata, oro y bronce, que tuvieron un gran desarrollo en la época románica y gótica especialmente en las zonas de influencia carolingia. 
 Mostraban sobre todo el poder de los que encargaban las obras, principalmente en grandes monasterios o por encargos de poderosos personajes El Arte Románico tuvo en la eboraria, escultura de objetos de marfil, uno de sus mejores resultados como arte suntuaria. Sobresalió en la confección de pequeñas figuras, como adecuación al material con el que se realizaba, colmillos de animales, que no permitían grandes elaboraciones. A pesar de esta dificultad se lograron piezas de gran riqueza, pues la habilidad de los artesanos y el colorido del marfil proporcionaron texturas y formas de gran hermosura.
Cuando decimos marfil sin más, es para referirnos a los incisivos, erróneamente llamados colmillos, de los elefantes, pero hay otros animales que tradicionalmente se han utilizado para fabricar los objetos de marfil, el más valorado es el narval. Se trata de una especie de pez espada con un diente largo de marfil, la mayoría de los objetos de la antigüedad están hechos con él. Los viajes a África o a la india no eran fáciles y era una materia idónea, mejor que el hueso. Para nombrarlos correctamente debemos decir marfil de narval, de diente de jabalí, etc, el apelativo marfil a secas convencionalmente está reservado para el del elefante. Últimamente vemos comercializadas por Rusia figuritas y objetos en marfil de mamut.
 La talla en marfil, por la propia composición de su materia, se realiza de forma diferente a la escultura tradicional. El poco volumen, la gran dureza, y la delicadeza necesaria en esos diminutos trazos hace que su elaboración se realice con limas, buriles, sierras; del mismo modo que se operaba en la marquetería más delicada. 
 Entre las obras eleaboradas con marfil, son numerosas, las Vírgenes, algunas "abrideras" des las que hay numerosas piezas, los dípticos que estuvo muy en boga entre los romanos como libritos de notas y como artículos de lujo para aguinaldos. De ellos, los más notables que se conservan son los llamados consulares, que solían dar los cónsules del imperio como aguinaldo a otros personajes y a los amigos a principios de año. Tienen adornada con relieves la parte exterior de las tablitas figurando de ordinario el retrato del mismo cónsul en actitud de presidir e inaugurar los juegos públicos, arrojando al circo la mappa o pañuelo que lleva en su mano. Todos los dípticos de este tipo que se conservan son de marfil y de estilo bizantino, propios del siglo V y primera mitad del VI.
 Los Trípticos con representaciones sacras, que se empleban para la oración como pequeños altares. los cofres y arquetas de las que en España tenemos valiosos ejemplos, etc. Y sin mas preambulos, vamos a ver algunos ejemplos. 


 CRISTO DE FERNANDO I Y SANCHA (MAN, Madrid)
Es una obra maestra en el arte de la eboraria, datado alrededor del año 1063 y que se conserva en el Museo Nacional Arqueológico de Madrid.
Fue una ofrenda de los reyes Fernando I de León (c.1010-1065) y su esposa doña Sancha de León (1013-1067), que formaba parte del ajuar que regalaron a la colegiata de San Isidoro de León
En España desde el siglo XI hubo un gran taller de eboraria y orfebrería en San Isidoro de León, siendo una gran muestra de ello el crucifijo de don Fernando y doña Sancha y la caja de reliquias de san Juan Bautista junto con el cáliz de doña Sancha y el relicario de san Isidoro.


 CRISTO DE CARRIZO
Otra obra insigne del taller leonés es el Cristo de Carrizo, procedente del monasterio leonés cercano a la villa. Su cronología puede cifrarse a finales del siglo XI con una iconografía clásica respecto de los Cristos románicos. Es pieza de menor tamaño que la anterior, pero de indudable aprecio, como se puede comprobar en el detalle que ofrecemos en la fotografía.Museo de San Marcos, León.
Los Cristos de marfil procedentes del foco leonés (Cruz de Fernando I y doña Sancha y el Cristo de Carrizo) fueron muy importantes en la introducción de novedades en la representación del crucificado que luego se extenderá a toda la plástica románica (desde la escultura de madera a la pétrea).

 CRISTO DE MARFIL MUSEO DEL RETABLO (Iglesia de San Esteban, Burgos)
El pequeño crucifijo de marfil originario del Monasterio de San Juan de Ortega. A pesar de su pequeño tamaño (mide tan solo 13 cm. de alto por 2,5 de ancho y, además, ha perdido los brazos) es una notabilísima obra de eboraria y orfebrería románica del siglo XII. Además del marfil del cuerpo de Cristo, la corona es de plata dorada con piedras preciosas.
El interior de la iglesia de San Esteban alberga el Museo del Retablo de Burgos con una colección de interesante piezas procedentes de iglesias burgalesas.

 ESTUCHE
 El Estuche de marfil del siglo X, realizado sobre un colmillo, procede de los talleres de Madinat Al-Zhara en Córdoba, realizado para una hija de Abd al-Rahman III según la inscripción cúfica que presenta. Cuenta con cinco oquedades semiesféricas a cada lado y los espacios libres están ricamente decorados con ataurique. Procede también de Santo Domingo de Silos.
 foto y texto de Sira Gadea "Viajar con el Arte"

BOTE DE ZAMORA  Museo Arqueológico Nacional, Madrid
En realidad, el trabajo del marfil para hacer bellezas como el bote de Zamora, también en el MAN y de procedencia árabe, se remonta a Egipto, pero tiene un apogeo artístico en el Imperio Bizantino, tras la caída de Roma en el siglo V, sobre todo en los talleres de Constantinopla, la actual Estambul.


 ARQUETA DE LEYRE  Museo de Navarra Proviene de Madinat al-Zahra S.XI
El arqueta de Leyre es una caja elaborada con placas de marfil de elefante delicadamente decorada con motivos vegetales, animales y lo que es más inusual en el arte islámico, con figuras humanas, una de las cuales podría representar al propio califa cordobés Hisam II (965 - 1013). Las inscripciones existentes en esta joya del arte hispano-musulmán han permitido obtener mucha información acerca de la misma, e incluso el nombre del maestro que la labró y de sus cuatro ayudantes.


 ARCA DE LOS MARFILES  (también llamada arqueta de San Isidoro de León), 
Es la pieza más antigua que se conserva obtenida del taller de marfiles de león. Fue un encargo de los reyes leoneses Fernando I y Sancha, que entregarían como obsequio a la Colegiata de San Isidoro de León, para guardar dentro la mandíbula de San Juan Bautista (una de tantas repartidas por el mundo cristiano) y el cuerpo del niño mártir Pelayo. Actualmente se guarda en el museo de esta colegiata.


 ARQUETA DE SAN FELICES  Monasterio de Yuso, San Millán de la Cogolla, La Rioja
Destaca tambien la Arqueta de San Felices, «una de las más importantes joyas que se exponen en esta colección».Se encuentra recubierta por cuatro piezas de marfil hechas en el siglo XI con escenas religiosas. Además, tiene tres piezas de cristal de roca con forma de piezas de ajedrez árabe, mientras que la estructura original de madera se encuentra recubierta por piezas de orfebrería desde 1944.


 ARCA DE SAN MILLÁN S.XI
El tercer taller del que salieron piezas de enorme interés fue el de San Millán de la Cogolla, (La Rioja) que realizó su producción en la segunda mitad del siglo XI. Entre ellas destaca el Arca de San Millán, elaborada entre los años de 1060 a 1080.
 



 




Virgen abridera , Museo de Arte Sacro del Real Monasterio de Santa Clara, Allariz (Orense)


Una Virgen Abridera Tríptico es una escultura mariana con dos batientes móviles en su parte frontal. Al abrir las puertas, la talla se transforma en un tríptico conformado por tres paneles
independientes, cada uno de ellos con escenas esculpidas y/o pintadas, agrupadas en torno a tres grandes ejes temáticos: la Trinidad, la vida de Cristo y la vida de la Virgen






 Virgen abridera , Museu de Arte Sacra da Catedral Évora (Portugal) S.XIV



 Virgen con niño Museo Lázaro Galdiano Madrid, S.XIV



 Virgen abridera S.XIV-XV Salamanca, Museo Diocesano de la Catedral Vieja,


  La Virgen anterior abierta rn forma de tríptico



 Virgen de Manila Tesoro de la Catedral de Sevilla



 Virgen de marfíl, Catedral, Capilla Real Sevilla (Rheims Siglo XIII)



 Virgen de marfil Catedral de Toledo, ( France, S.XIV)




Virgen románica procedente de España Collection of the Hispanic Society, New York



 Virgen de marfíl Sainte Chapelle París



Virgen de marfil gótica Hamburg, Museum für Kunst und Gewerbe




 DÍPTICO DEL CÓNSUL ANCIO PROBO (406). 
Tesoro de la catedral de Aosta, Italia. Se trata del díptico más antiguo que se conoce. El representado no es el cónsul sino el emperador de Occidente, Honorio.



 ´CÁTEDRA DE MAXIMIANO 
Detalle de uno de los paneles de la silla..Rávena, Italia S.V dC
Cristo imberbe en el milagro del vino de las Bodas de Caná. Detalle de la Cátedra de Maximiano de Rávena (consta de diez paneles). En los zarcillos laterales se enhebran hojas de parra, racimos de uvas y distintos animales como conejos, patos, cabras y pavos reales.
Esta famosa silla episcopal está totalmente realizada en marfil, a excepción de unos paneles perdidos que han sido reemplazadas en la actualidad por paneles de madera recubiertos de pergamino(lo que armoniza mejor con el tono y el color de las otras partes de marfil). De 1,50m de alto y 0,60m de ancho, estuvo formada originariamente por 26 paneles de marfil tallado, en los que se representan dos ciclos narrativos diferentes




 DÍPTICO QUERINIANO. 
Realizado supuestamente en el siglo V y que se puede contemplar en el Museo de Santa Julia en Brescia.


 Díptico con cinco partes de relieves de marfil en cada hoja, posiblemente la cubierta de un Nuevo Testamento. Es una obra de finales del siglo V posiblemente de los talleres de Rávena que se puede ver en el Tesoro de la catedral de Milán.

 RELIEVE DE ARIADNA 
De comienzos del siglo VI, posiblemente de la decoración de un sitial. Marfil 40 x 13,8 cm, Museo de Cluny, París. Ariadna, personaje mitológico, es representada con la cabeza velada como una novia y coronada por dos putti como símbolo de su matrimonio con Dionisos.

 DÍPTICO DE FLAVIUS ANASTASIUS PROBUS S.XVII. Marfil, Bibliothèque Nationale de France, 
En su mano izquierda porta un bastón con el águila de Júpiter como símbolo de poder temporal y en la derecha el pañuelo con el que da la señal para que comiencen los espectáculos de carreras, cacerías, luchas de animales y demás espectáculos circenses que podemos ver debajo.

 DÍPTICO BARBERINI, principios del siglo VI. Museo del Louvre, París.
El díptico Barberini se trata de díptico bizantino realizado en marfil y con incrustaciones de piedras preciosas en torno al siglo VI d. C. y atribuido a los talleres escultóricos de la antigua Babilonia. De hecho durante el imperio bizantino estas representaciones fueron muy utilizadas para conmemorar las victorias y conquistas de los emperadores y rendirles así tributo.


 El díptico de la personificación femenina de las ciudades de Roma y Constantinopla, finales del siglo V o comienzos del siglo VI. Marfil, cada hoja miden 27,4 x 11,5 cm. Museo de Historia del Arte de Viena



 Panel de marfil que muestra un arcángel, hecho en Constantinopla. Conservado en el Museo Británico, Londres. Sorprende el tamaño de la pieza, hecha de un sólo colmillo, lo que se aprecia en la curvatura de las esquinas izquierdas de la placa



 TEOTHOCOS    con niño, ángeles y el mecenas haciendo proskynesis (beso de los pies en señal de sumisión y adoración) a los pies de la Virgen. Marfil de finales del siglo X. Bayerisches Nationalmuseum München



  TRÍPTICO HARBAVILLE
Es un marfil bizantino de la mitad del siglo X. Museo del Louvre, París. Representa la Deesis y la corte de santos y apóstoles que interceden ante el Cristo juez.
Concebido como un altar en miniatura para la devoción privada, con ejemplos muy abundantes en los siglos IX y X, es sin ninguna duda el mejor de ellos. Cristo entronizado está acompañado de la Virgen y San Juan y flanqueado por santos en un estilo rígido, atemperado por la concepción clásica de las figuras y los pliegues y las formas plásticas en un espacio poco profundo.




 TRÍPTICO BORRADAILE S.X. Museo Británico. 
Representa la Déesis en la tabla central: Cristo en la cruz, flanqueado por la Virgen María y San Juan Evangelista. Los arcángeles Miguel y Gabriel están colocados a los lados



 VIRGEN HODEGETRIA  Tríptico de marfil del siglo X. . British Museum, Londres.
Es una de las tres principales formas de representar a la Virgen María en la iconografía de la Iglesia Ortodoxa (las otras dos son el icono de la ternura de la Madre de Dios y el icono de la interseción de la Madre de dios  En este icono se representa a María sosteniendo al niño Jesús en sus brazos y señalándolo para indicarle a los fieles que la Verdad se encuentra en Él.
Se acompaña de medallones de ángeles y santos.



 Tablilla de marfil donde Cristo bendice al emperador bizantino Romano II y a la emparatriz Eudoxia. Medallas Gabinete Francia. París. siglo X.



 Diptico con la Virgen gloriosa y dos angeles Inst. Valencia Don Juan Madrid S.XIV Madrid



 Tableta de la escritura o la tapa de una caja de pesas con figuras bajo arcos siglo XIV



 Díptico de marfil Madrid, Museo Lázaro Galdiano Francia(?), S.XIV.



 Diptico en dos paneles ,Anunciación (arriba izquierda),Entrada en Jérusalen (anbajo izquierda), Natividad y la Crucifixion. - Francia, finales S.XIV - Schwerin, Staatliches Museum Schwerin -



 Diptico de marfil Madrid, Museo Arqueológico Nacional S.XV



 Plaqueta de marfil con escena del desfile triunfal de Constantino. Museo de Navarra
bajorrelieve que representa la entrada triunfal de Constantino el Grande en la ciudad de Roma el 312, tras su victoria sobre Majencio, el 28 de octubre, en las cercanías del Puente Milvio, al que dedicaremos nuestra atención.
Se trata de una placa de marfil de 42,3 a 48 cm. de longitud, y de entre 14 y 15,1 cm. de anchura, de acuerdo al desarrollo curvo del colmillo animal, lo más probable elefante, que presenta un grosor de 1,6 cm., cuyo anverso se ha decorado en bajorrelieve con la representación mencionada, presentando liso el reverso

 Detalle de la anterior con la figura del emperador
Pertenece al tipo “plaqueta” (menos habitual que el “bulto redondo”), de producción frecuente entre la segunda mitad del siglo XVI y los albores del XIX, en que las representaciones en marfil comenzaron a ceder ante la competencia de la porcelana

 Díptico de marfíl. Salas Capitulares del Monasterio de el Escorial S.XV

 Reloj de sol díptico 1620  Museo Lázaro Galdiano
La tapa, cara exterior: presenta una rosa con 32 rumbos, la mitad de ellos en rojo y la otra en verde, con las letras M (meridies), OC (occasus), S (septentrio) y OR (ortus) que marcan los cuatro puntos cardinales. En el centro una aguja indicadora de latón en forma de mano con el dedoíndice como puntero y un agujero donde se insertaba una pequeña veleta

 El paso de los siglos fue modificando la eboraria y las diferentes corrientes artísticas dieron otro estilo a las nuevas tallas de marfil.
El detalle y precisión que manejan las piezas de marfil junto con la aplicación de color logran un naturalismo en los rostros de las vírgenes y santos, reflejando expresiones y miradas policromadas. La influencia Occidental se puede apreciar en el uso del tema para las figuras elaboradas con la técnica del Oriente, que al igual por la transformación de los rasgos de los ojos, estilo de ropa y facciones más estilizadas




 Las figuras de los santos y vírgenes resaltan una forma alargada con manos finas y cuellos cortos. Se emplea una policromía en tonos tierra como ocre, sienas, amarillos y grises para dar una detallada decoración. La ornamentación de los marfiles consta de piezas elaboradas y definidas con plata y oro.



 CRISTO DE MARFIL MUSEO DEL RETABLO (Iglesia de San Esteban, Burgos)
El pequeño crucifijo de marfil originario del Monasterio de San Juan de Ortega. A pesar de su pequeño tamaño (mide tan solo 13 cm. de alto por 2,5 de ancho y, además, ha perdido los brazos) es una notabilísima obra de eboraria y orfebrería románica del siglo XII. Además del marfil del cuerpo de Cristo, la corona es de plata dorada con piedras preciosas.
El interior de la iglesia de San Esteban alberga el Museo del Retablo de Burgos con una colección de interesante piezas procedentes de iglesias burgalesas. 




 Cristo de marfil.filipino S.XVIII
La mayoría de las tallas religiosas de marfil mexicanas no se hicieron en México. Se tallaban por encargo y siguiendo modelos europeos en China continental y en los asentamientos chinos de Filipinas. Se llevaban luego a Acapulco (México) en el galeón de Manila y, de ahí, se distribuían a España y otros lugares de América. Estas imágenes se conocen también como marfiles hispano filipinos e, incluso, como marfiles luso indios

 Conjunto de esferas de marfil una dentro de otra en el Museo de Arte Oriental del Convento de Santo Tomás de Ávila, que cuenta con obras que proceden de Japón, Vietnam, Filipinas y China.
De Oriente también han llegado algunas muestras a España, como las que se guardan en el museo del Real Monasterio de Santo Tomás de Ávila, aunque en este caso ya son piezas del siglo XVIII.



 Abanico. Talla en marfil calado. Cantón, China, 1780.
Los abanicos han sido realizados en China desde tiempos muy antiguos. Los de forma redondeada se hicieron populares durante la dinastía Tang (618-906). Los abanicos de varillas plegables son una invención japonesa y fueron introducidos en China en el siglo XI.

 LAS CRISELEFANTINAS
 Atenas Partenos, superaba los 12 metros de altura. y se encontraba en el Partenón de Atenas.
Este tipo de imagen de culto gozó de un gran prestigio en la Antigua Grecia. Las estatuas criselefantinas se construían sobre un marco de madera al que se sujetaban finos bloques tallados de marfil, representando la carne, y pan de oro (chrysós) para representar los ropajes, la armadura, el cabello y otros detalles.para la creación de estatuas que representaban a las diosas mitológicas
 El origen de esta denominación de criselefantinas se encuentra en un referente histórico, la antigua Grecia.
 Las criselefantinas son unas figuras de bronce y marfil que empezaron a realizarse a finales del siglo XIX pero no fue hasta después de la primera guerra  cuando, dentro del llamado Art Nouveau, se desarrollaron plenamente. El marfil se aplicaba a las partes carnosas que quedaban al descubierto configurando así un aspecto realista de las figuras, para el ropaje su utilizaba el oro u otros metales.

 Curiosamente, a finales del siglo XIX otro imperio colonial, en esta ocasión Bélgica, aprovecha sus recursos del Congo y anima a los artistas a utilizar el marfil en la elaboración de sus creaciones.
 Por extensión, y modernamente, el término criselefantina se ha aplicado también a pequeñas obras del estilo Art Nouveau que combinan no sólo marfil y oro sino también bronce, mármol, plata u ónix.






 Fuentes:

 http://gothicivories.courtauld.ac.uk/images/ivory/da11dda5_0b631ef8.html

 http://www.him-mag.com/les-ivoires-gothiques/ http://www.romanicoaragones.com/colaboraciones/Colaboraciones04372ArquetaLeyre1

.htm http://www.amigosdelromanico.org/dearteromanico/dar_47_eboraria.html

http://www.arteguias.com/imagineria.htm 

Y las páginas de los Museos mencionados